Todo comenzó en un bar con un banjo de fondo con su tintineante quejido que recordaba a una vieja película de carretera y ambientaba de nuevo un juego viejo, el juego de la seducción. La chica de los largos calcetines retozaba y provocaba a dulce niña de los cabellos azules, que soplaba y lanzaba pompas de jabón. La calcetinitos besaba y chupaba las pombas y … ¡pum!. ¡JA JA JA! Azul seguía lanzándole su magia seductora, en realidad todo fue culpa de las pompas de jabón…

¿Me das un beso? Si quieres saber cómo termina esta historia… ya sabes !!! Suerte!!!